Analizamos algunos de los mejores vinos y licores en Andalucía de 2021

Analizamos algunos de los mejores vinos y licores en Andalucía de 2021

El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha presidido la entrega de la sexta edición del Premio a los mejores vinos y licores de la provincia, en un acto que también ha contado con la participación del presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), Miguel Rus.

El evento se ha desarrollado en el patio de la Diputación con las correspondientes medidas de prevención sanitarias, y ha contado con  la asistencia de representantes de las bodegas y destilerías participantes en el certamen, y alcaldes y alcaldesas de los diferentes municipios en las que están ubicadas.

Este Premio, creado por Prodetur-Turismo de la Provincia, tiene como objetivo propiciar un mayor conocimiento de los vinos que se producen en el territorio sevillano y fomentar su consumo, así como promocionar la cultura enológica como experiencia turística. Desde hace dos ediciones, además, integra el reconocimiento a los mejores ‘licores tradicionales’ del territorio.

Premios y medallas 2021

Los premiados, dentro de las 5 categorías en las que han participado los diferentes productores, son los siguientes:

– Colonias de Galeón (2019), de Viñas Las Colonias de Galeón (Cazalla de la Sierra), como el mejor de la categoría “Vinos blancos tranquilos y espumosos”

– Mil pasos de Alcaria (2019), de Bodegas Alcaria (La Puebla del Río), en la categoría de “Vinos tintos tranquilos”

– El Marqués y la Giraldilla Oloroso ambos de Bodegas Halcón (Lebrija) y empatados en la categoría “Vinos de licos, aromatizados y vinos dulces”

– Vino nuevo de Bodegas Alcaria como el mejor “Vino singular de la provincia de Sevilla”

– Crema de Whisky, de Destilerías de Constantina S.L como el mejor licor tradicional

Han sido galardonados con las 6 medallas de oro.

– Umbretum Reserva Familiar 2016, de Bodegas Salado, en Umbrete (Vinos Blancos Tranquilos);

– Anís Seco la Flor de Utrera, de Destilería La Flor de Utrera (Licores Tradicionales);

– Torre Beraum Reserva 2014, de Bodegas Fuente Reina (Constantina), en la categoría Vinos Tintos Tranquilos;

– Hallado 2019, de Bodega Blanca Parejo (Los Palacios y Villafranca), también en la categoría de Vinos Tintos Tranquilos;

– Cantueso 2018, de Viñas Colonias de Galeón (Vinos Tintos Tranquilos); y

– Zancuo Gran Reserva. Edición María Fernández Romero 2017, de Bodega La Margarita (Constantina), en la categoría de Vinos Tintos Tranquilos.

 

Las 7 medallas restantes de plata a:

– Cistus Tinaja 2020, de Bodega La Margarita, en la categoría de Vinos Singulares;

– De Reojo 2020, de Bodega Blanca Parejo (Vinos Blancos Tranquilos);

– Cueva la Sima blanco 2019, de Bodega La Margarita (Vinos Blancos Tranquilos);

– Umbretum Brut Nature 2018, de Bodegas Salado (Vinos Blancos Tranquilos);

– Soplagaitas 2019, de Viñas Las Colonias de Galeón (Vinos Blancos Tranquilos);

– Vermut Florum Rojo, de Vermut Florum, en Alcalá de Guadaíra (Vinos de Licor, Aromatizados y Vinos Dulces);

– La Giraldilla amontillado, de Bodegas Halcón (Vinos de Licor, Aromatizados y Vinos Dulces).

La entrega de premios se pudo ver en directo por el canal de youtube de Sabores de la Provincia de Sevilla, una nueva forma de comunicación y participación en los eventos, que ha llegado durante la pandemia para quedarse.

 

El jurado está compuesto por enólogos, sumilleres, críticos gastronómicos y periodistas especializados.

Salvador Velázquez- Presidente de la Asociación de Barman de Sevilla.

Flores López Arias- Sumiller Gourmet Corte Inglés San Juan. .

Juan Rodríguez- Miembro de la Asociación de Barman de Sevilla.

Almudena de la Maza- Academia Sevillana de la Gastronomía.

José Miguel Barrón- Periodista Academia Sevillana de la Gastronomía.

Carlos Montero- Asociación de Hoteles de Sevilla.

Alonso Reche- Sumiller Restaurante ISPAL.

Carolina Jurado. Sumiller y Jefe de Sala del Restaurante 12 Tapas

José Manuel Mayo – Sumiller, Vicepresidente de la Asociación de Hostelería de Sevilla.

Mónica Rosó. Sumiller LA Cataora

Robert Tetas.  Sumiller Restaurante Sobre Tablas

Javier Compás- Academia Sevillana de la Gastronomía.

Gregory Bossuyt– Sumiller Hotel Alfonso XIII

Rafael Marín – Periodista El Mundo.

Carmen Aparicio. Sumiller de la Asociación de Sumilleres de Málaga.

Begoña Amurrio- Academia Sevillana de la Gastronomía

Alba Casado. Sumiller de DNS Gourmet Sevilla

Mónica Alonso- Sumiller Makro Sevilla.

Carmen Granados. Sumiller de RTVA Tierra de Vinos

Ana de Pablo. Sumiller Rest. Palocortado

 

 Promoción de los vinos y licores ganadores

El premio ‘Vinos y Licores de la Provincia de Sevilla’ consiste en la promoción, con objeto de dar a conocer estos vinos y licores a los ciudadanos y a los sectores especializados.

Las bodegas y destilerías galardonadas podrán hacer mención del premio obtenido, exclusivamente, en las etiquetas de las botellas del vino y licor ganador en su añada correspondiente. Asimismo, podrán hacer mención del galardón obtenido en elementos promocionales de la bodega, indicando el nombre del premio, el vino o licor ganador y la añada correspondiente.

 Por otra parte, la Diputación promoverá los vinos y licores ganadores de este concurso utilizándolos en sus actos promocionales, catas o degustaciones, para lo que adquirirá suficiente cantidad de los mismos o de otros de la misma bodega, en caso de que no tuvieran suficiente suministro del vino o destilado ganador.

 

Ahora hablemos de los Vinos de Sevilla y su historia 

Durante la centuria pasada, los sevillanos, y en particular los aficionados al vino, parece que olvidamos tres mil años de historia. Es ahora, justo al comienzo del siglo XXI, y de la mano de la Asociación de Vinos y Licores de la Provincia de Sevilla y de la Diputación hispalense, cuando estamos conociendo la grandeza de nuestras zonas vinícolas.

Hablar de los valores históricos del vino en la provincia hispalense no es tarea fácil, aunque sí muy interesante y apasionante. Andando en el tiempo, Sevilla o la Turdetania prehispánica, al igual que otras zonas geográficas, atesoraba una larga tradición vinícola. Los turdetanos mantenían una población en el Cerro de Chaboya (en el actual municipio de San Juan de Aznalfarache) que constituía todo un enclave comercial y productor de vino.

Existen, de hecho, vestigios de un antiguo lagar turdetano, que evidencia la importancia del vino en la zona. Entre los restos, se observa una escalera que, posiblemente, permitía el acceso a la bodega de almacenamiento de vino del lagar, así como una canaleta a través de la cual se realizaría el trasvase del vino.

Con la llegada de los romanos se modernizará la elaboración de vinos en la provincia de Sevilla; una elaboración que se frenará en el periodo musulmán, aunque se mantendrá el cultivo de la vid.

A raíz del descubrimiento de América, el comercio de vinos con el nuevo continente supuso, sin duda, la gran oportunidad para la industria vinatera sevillana. Según algunos historiador entre 1511 y 1550 viajaron a América 3.153 navíos, y entre 1581 y 1590 del orden de 873, el resultado que se obtendría sería de unas 450.000 arrobas anuales de vino, de los cuales 42% de los vinos procedía de las comarcas sevillanas.

Más adelante, en el siglo XX, Sevilla será durante muchos años proveedora de mostos a zonas como el Marco de Jerez, hasta que los consejos reguladores de las denominaciones de origen aplicaron con rigurosidad la normativa al respecto.

En la actualidad existen en la provincia tres importantes comarcas vinícolas: La Sierra Morena de Sevilla, el Aljarafe y el Bajo Guadalquivir.

 

La Sierra Morena de Sevilla conforma un parque natural con los municipios de Alanís, Almadén de la Plata, Cazalla de la Sierra, Constantina, Guadalcanal, Las Navas de la Concepción, El Pedroso, La Puebla de los Infantes, El Real de la Jara y San Nicolás del Puerto.

Esta comarca, situada al norte de la provincia de Sevilla, forma parte de las estribaciones de Sierra Morena, con unas altitudes comprendidas entre los 268 y 968 metros. Su clima es mediterráneo, de veranos secos y calurosos e inviernos suaves, siendo la vegetación más característica las hermosas dehesas de encinas, alcornocales y quejigos.

En la Sierra Morena de Sevilla las uvas maduran lentamente gracias a sus condiciones climáticas, con días cálidos y noches frías. Las bodegas de la zona elaboran vinos de calidad, percibiéndose en los tintos aromas de frutos rojos y negros silvestres, siendo, en su paso por boca, carnosos y elegantes. Los vinos blancos son, a su vez, de mucha diversidad y con una singularidad única.

 

El Aljarafe sevillano, por su parte, comprende una franja de tierra que circunda la parte oeste de la capital y está integrada por una treintena de pueblos, con una extensión aproximada de 500 kilómetros cuadrados. Entre el río Guadiamar al norte y el Guadalquivir al sur, la comarca goza de un clima mediterráneo con veranos calurosos e inviernos suaves. Con una altitud media de 120 metros sobre el nivel del mar, sus tierras son muy adecuadas para el cultivo de la vid, siendo la variedad más característica de la zona la uva “garrido fino”.

Desde una perspectiva vinícola, la comarca aljarafeña es conocida por la producción de su mosto; un vino blanco, turbio, de baja graduación (entre 10 y 12 grados), muy suave y ligero y que, en algunas ocasiones, presenta de forma natural anhídrido carbónico. Los vinos blancos, entre tanto, son sutiles, pudiéndose encontrar mineralidad, fruta verde y salinidad, al tiempo que los tintos están en un proceso de crecimiento que hace vislumbrar un futuro prometedor.

Por último, y aunque el Bajo Guadalquivir puede considerarse una amplia comarca de la provincia sevillana, son dos de sus municipios los que en la actualidad conservan la tradición vinícola: Lebrija y Los Palacios y Villafranca.

Su término municipal se extiende por tierras de campiña y de marisma del río Guadalquivir. Estos municipios están cercanos al marco de Jerez, por lo que podemos hallar suelos de la conocida tierra “albariza”, idóneos para el cultivo de la vid.

Su altitud, no superior a los 8 metros sobre el nivel del mar, y su cercanía al mismo, hacen que su clima mediterráneo se vea influenciado por las suaves brisas y vientos marinos. El viñedo más característico se corresponde con la variedad “palomino”.

Aunque se elaboran vinos blancos jóvenes de calidad, la producción principal va dirigida a los vinos generosos, al estilo de los finos y manzanillas de Jerez y Sanlúcar, y olorosos y dulces. También podemos encontrar vinos tintos con aromas a frutos rojos, taninos sutiles y una salinidad única y marcada.

En conclusión, una tierra vinícola, la de Sevilla, llena de diversidad y singularidad.

Fran León, enocomunicador, Delegado en Andalucía de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino.

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