Cinema Paradiso, La Misión, El bueno, el feo y el malo… DEP maestro Ennio Morricone

Almería de cine

Almería de cine

Tras una dilatada carrera dedicada a la música, el prestigioso compositor Ennio Morricone ha fallecido a los 91 años. Su vínculo con Andalucía nunca desaparecerá. Ahí quedarán para siempre títulos que han marcado la historia del cine rodados en Almería y a los que Morricone puso la «poesía» de su música para convertirlos en leyenda.

«La banda sonora de Almería la hizo Morricone para la eternidad. No es una metáfora, Almería tiene su propia música evocadora como Nueva York tiene la de Gershwin. Pocos paisajes en el mundo se pueden identificar a través de unas pocas notas, de una pincelada musical. Lo hace Morricone con Almería desde la primera imagen en las que el instrumento se convierte en pistola y abre La muerte tenía un precio«

Javier Adolfo Iglesias
Profesor de la UAL

Ha muerto Ennio Morricone. Compositor y director de orquesta italiano conocido por haber compuesto la banda sonora de más de quinientas películas y series de televisión, Morricone recibió un Óscar honorífico en 2006 y ganó el Óscar a la mejor banda sonora en 2016 por la cinta The Hateful Eight. En 2020, le fue otorgado el Premio Princesa de Asturias de las Artes, compartido con el también compositor John Williams.

Sus composiciones se incluyen en más de veinte películas galardonadas, además de realizar también piezas sinfónicas y corales. Destacan, entre otros, sus trabajos en películas del spaghetti western, de la mano de su amigo Sergio Leone, como Por un puñado de dólares de 1964, La muerte tenía un precio de 1965, El bueno, el feo y el malo de 1966 o Hasta que llegó su hora de 1968. No obstante, su obra se extendió a multitud de géneros de composición, convirtiéndolo así en uno de los compositores más versátiles de la historia del cine y también de los más influyentes del siglo XX. Sus composiciones para Days of Heaven de 1978, La misión de 1986 o Cinema Paradiso de 1988 son catalogadas como auténticas obras maestras.

El autor de la banda sonora de El bueno, el feo y el malo aseguraba que creaba música para él. «Cuando hago música propia, no me debo al director ni al productor, sólo a mí mismo. Tengo la necesidad de escribir una pieza para expulsar lo que llevo dentro». El músico piensa que las sinfonías y sonatas no pueden satisfacer ya a los compositores, que deberían crear otras estructuras musicales. «Que cada uno invente su propia estructura, que puede ser una forma no preestablecida. Lo que importa es saber lo que uno quiere».

El problema de los directores, opinaba, es que tratan de imaginar la música. «Yo trato de explicárselo. Sólo pueden imaginar algo que han escuchado previamente. Y procuro hacer una música que no hayan oído. Deben estar preparados para sorprenderse». Aunque Morricone admite que puede no gustar. Ahí quedarán para siempre títulos que han marcado la historia del cine rodados en Almería y a los que Morricone puso la «poesía» de su música para convertirlos en leyenda.

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