Los ecologistas denuncian que Andalucía no avanza en el cumplimiento de la normativa sobre depuración de aguas

  • Ecologistas en Acción analiza en un amplio informe las muestras analíticas de las ocho provincias andaluzas.
  • Solo tres provincias (Cádiz, Huelva y Jaén) mejoran los porcentajes de conformidad de la normativa respecto al año anterior. Jaén es la más cumplidora con un porcentaje cercano al 86 %, por su parte Almería es la peor, con menos del 50 % de conformidad del total de depuradoras analizadas.

A 31 de diciembre de 2018 no se había hecho público la situación de las infraestructuras de depuración declaradas de interés autonómico en octubre de 2010.

Ecologistas en Acción de Andalucía ha hecho público un informe donde analiza el grado de cumplimiento de las depuradoras en funcionamiento de las ocho provincias andaluzas de más de 2.000 habitantes-equivalentes respecto a las muestras analíticas del año 2018 y compara su evolución desde el 2013. Estas muestras ya pueden ser consultadas por cualquier persona, al estar publicadas desde hace varios meses en la Red de Descargas de la Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM).

Se han analizado 36 depuradoras más que en 2018, un total de 328. En el conjunto de Andalucía el porcentaje de EDAR conformes respecto a la normativa vigente sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas se mantiene igual que el año anterior, situándose cerca del 65 %. Unos resultados totalmente distintos cuando se analizan por separado cada una de las provincias.

Córdoba ha dejado de ser la provincia con porcentaje global más alto, ahora es Jaén con cerca del 86% de depuradoras conformes, una evolución positiva desde que el año 2015 solo llegara al 64 %. Le siguen Córdoba y Granada como provincias con mejor balance; por su parte Almería es la única provincia cuyo porcentaje está debajo del 50%, un empeoramiento de 17 puntos respecto al año 2017. Sevilla sigue siendo la única provincia que muestra un descenso paulatino desde el 2013, pasando de un 84 % a casi el 59 % actual.

En cuanto a la evolución del porcentaje de conformidad respecto al año anterior, solo hay tres provincias con mejoras: Cádiz, Jaén y Huelva. Las dos primeras han experimentado una clara mejoría del grado de conformidad, de 12 y 11,5 puntos porcentuales respectivamente. Huelva solo ha mejorado en algo más de 4 puntos.

Estos informes anuales de Ecologistas en Acción dieron lugar hace años a denuncias de las Fiscalías provinciales por presuntos delitos contra el medio ambiente derivados del mal funcionamiento de la depuradoras o por su ausencia, con los consecuentes vertidos de aguas residuales sin depurar. Numerosos municipios han sido denunciados declarando como investigados decenas de cargos públicos y técnicos de las empresas que gestionan la depuración. Una de las que más interés mediático ha despertado ha sido la derivada de la Operación Vastum, con imágenes del emisario submarino en la playa de Nerja arrojando toallitas al mar. También es muy importante la causa que se está llevando a cabo en el Juzgado de Instrucción nº 6 de Sevilla, contra tres de las cuatro depuradoras de la capital por verter nitrógeno y fósforo por encima de los límites permitidos, y en la que hay varias personas declaradas investigadas. De momento se ha prorrogado el plazo en 18 meses tras declararse la causa compleja.

Con este informe, Ecologistas en Acción quiere resaltar “que no sólo la falta de infraestructuras para depurar correctamente es motivo de gran preocupación, con procedimientos de infracción abiertos por la Comisión Europea contra España, sino que sigue habiendo un alto porcentaje de depuradoras que, estando en funcionamiento, no están cumpliendo la normativa”. “Estos vertidos pueden estar provocando un daño sustancial en las aguas receptoras, lo que supone un riesgo sustancial para el sistema natural de los cursos de agua como ausencia de oxígeno disuelto, aumento de tóxicos para los organismos acuáticos, presencia de microorganismos patógenos, procesos de eutrofización (proliferación de algas),aumento de la turbidez, modificación del lecho de río, presencia de plaguicidas, metales, disruptores endocrinos, fármacos, etc” aseguran desde la plataforma ecologista de Andalucía.