El 12% de la población extranjera en Andalucía está en una situación de irregularidad y de precariedad en la contratación

En 2020 se produjo una caída importante de la ocupación en Andalucía, si bien en el caso de las personas extranjeras se ha mantenido, principalmente porque trabajan en actividades esenciales, sobre todo en la agricultura.

Un informe elaborado por el Gabinete Técnico de CCOO-A evidencia la precariedad laboral de las personas extranjeras en Andalucía, con un salario medio que supone el 58% del salario medio de la población en la comunidad autónoma. Eso se traduce en una brecha salarial del 42% y en un salario que no llega a los 10.000 euros anuales.

Además, el informe desvela que mientras el nivel salarial de la población española va mejorando con los años, no sucede lo mismo con la población extranjera. “Esto es debido a que son trabajos poco estables y precarios, con niveles de temporalidad del 50%; del 70% en provincias como Almería o Huelva. De hecho, el dato de contratación indefinida en 2020 fue del 4,5%”, explica la secretaria de Políticas Sociales y Migraciones del sindicato, Rosa Berges.

Según el documento, 2020 ha sido también un año complicado para la población extranjera con una tasa de paro 8 puntos por encima de la población de nacionalidad española, lo que supone un porcentaje superior al 30%. Berges aclara en este punto que “la novedad es que ese porcentaje es muy similar entre la población procedente de la Unión Europea y la de fuera, cuando hasta ahora lo habitual era que la población extra comunitaria tuviese una tasa de paro mayor”.

El motivo es, según explica Berges, que la población comunitaria se dedica sobre todo a actividades relacionadas con el turismo y los servicios, que son de las que más ha sufrido los estragos de la pandemia, y la extra comunitaria a actividades esenciales como la agricultura”.

En cualquier caso, CCOO-A denuncia que “pese a que las personas extranjeras que trabajan en el sector de la agricultura han soportado mejor la caída de empleo, sufren niveles de precariedad más altos que la media e importantes situaciones de irregularidad”.

En ese sentido, Berges ha explicado que “el 12% de esa población extranjera está en una situación de irregularidad o de precariedad en la contratación, lo que supone un dato importante respecto a la población española, en la que se da una situación casi inversa”.

En cuanto a la presencia de población extranjera en Andalucía, el informe de CCOO-A, apunta que supone el 8% del total, y que “en los últimos años ha permitido que la población andaluza se recupere”. La edad se sitúa entre los 16 y los 64 años, “por lo que es una población en edad activa, y el nivel de formación es medio-alto, en contra de lo que se pueda pensar a priori, siendo aún mayor esa formación en las mujeres”.

La dirigente ha señalado que la nacionalidad marroquí es la más numerosa, seguida de la procedente de Reino Unido y Rumanía, y que en 2019 se han dado 14.000 nacionalidades, “lo que supone un repunte importante”. “Prioritariamente han sido concedidas a mujeres de América Latina, mientras que los permisos de residencia, en el 65% de los casos, se han dado a personas procedentes de la Unión Europea y se localizan sobre todo en Málaga y Almería”.

El informe apunta que, frente a las afirmaciones de algunos grupos políticos sobre los flujos migratorios, las entradas de personas irregulares a España no llegan al 5%. “Un porcentaje ridículo”, asevera Berges.