El atún, víctima de sus grandes propiedades nutricionales

Atún en el agua

@AhoraNoticiasEs

El atún es un pez que vive en los océanos y tiene un alto valor nutritivo, así como un gran valor económico. Entre el atún y sus especies afines suman alrededor de 40 tipologías presentes en el Atlántico, el océano Índico y el Pacífico, así como en el mar Mediterráneo.

Se trata de una especie extraordinaria: estos peces de sangre templada son capaces de saltar muy alto fuera del agua, migrar en bancos de peces gigantes, y formar un gran equipo con los delfines para protegerse de los tiburones.

Pero aún van más allá si tenemos en cuenta sus propiedades nutricionales, ya que su carne es rica en en Omega-3, contiene minerales, proteínas y vitamina B12, entre muchas otras bondades. Esto convierte al atún en uno de los peces más amenazados ante el exceso de demanda.

El consumo habitual de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como las que contiene el atún, permite controlar y reducir la presencia de factores de riesgo como:

Gracias a ello, también disminuye el riesgo de padecer enfermedades o accidentes cerebrocardiovasculares, como:

Contraindicaciones del consumo de atún

La recomendación generalizada de comer pescado azul al menos dos veces por semana debido a sus excelentes propiedades cardiosaludables, hay que tomarla con precaución en el caso del atún. Al tratarse de un gran depredador con bastantes años de vida, su carne puede acumular un contenido de mercurio elevado. Cuanto más grande y más viejo sea el ejemplar, mayor cantidad de mercurio habrá acumulado. El mercurio es un mineral que interfiere con el normal desarrollo neurológico y, en cantidades elevadas, puede resultar tóxico. Por ese motivo, conviene restringir su consumo en mujeres embarazadas y en niños pequeños.

Es por ello que, en diciembre de 2016, la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó la celebración del Día Mundial del Atún cada 2 de mayo (resolución 71/124) . Así, 2017 se convertiría en el primer año de concienciación relativa a esta especie marina.

La conmemoración de este día subraya la importancia de una gestión pesquera sostenible y de conservación para evitar que las poblaciones de atún se reduzcan peligrosamente, así como un día de reconocimiento del papel fundamental del atún en el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, la economía y los medios de vida de las personas de todo el mundo. En definitiva, seguir trabajando para alcanzar nuestro «Objetivo 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible».

Las especies de atún representan el 20% del valor de la pesca marítima y más del 8% de todos los productos del mar que se comercializan en el mundo. Foto: Engin_Akyurt / Pixabay.
Las especies de atún representan el 20% del valor de la pesca marítima y más del 8% de todos los productos del mar que se comercializan en el mundo. Foto: Engin_Akyurt / Pixabay.

Perspectiva del problema

Los dos principales productos que impulsan la producción de atún son las conservas de atún y sashimi/sushi. Dichos productos poseen considerables diferencias en cuanto a las especies utilizadas, los requisitos de calidad los y sistemas de producción.

En el mercado de las conservas, las especies de carne magra -es decir, barrilete y aleta amarilla- predominan, mientras que en el mercado de sushi y sashimi se prefiere la carne grasa de aleta azul y otras especies de carne roja como el ojo grande. El atún aleta azul es el predilecto en el mercado de sushi y sashimi, y la mayor parte va a Japón.

Aproximadamente, se descargan 7 millones de toneladas de atún y especies afines anualmente. Las especies de atún representan el 20% del valor de la pesca marítima y más del 8% de todos los productos del mar que se comercializan en el mundo. Si tenemos esas cifras en la mente, es fácil entender el papel fundamental del atún en el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, sus oportunidades económicas, y los medios de vida de muchas personas alrededor del mundo

La  FAO ya lleva años advirtiendo que la demanda de atún todavía sigue siendo alta y que el exceso de capacidad de las flotas pesqueras persiste. En su último informe de 2018, la FAO registró una pesca de atún y especies afines que llegó a los 7,5 millones de toneladas en 2016, una ligera reducción considerando que en 2014 se llegó al pico máximo con 7,7 millones de toneladas. Pero incluso con esa pequeña bajada, todavía se precisa de una gestión efectiva para restaurar las poblaciones sobreexplotadas, entre las que se encuentra el atún.

Por otro lado, la disminución de las reservas de atún como resultado de la sobrepesca en los océanos del mundo hace necesario un marco legal internacional, como se refleja en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Una necesidad que se ha reforzado con la creación de un Código de Conducta por una pesca sostenible, el acuerdo de las Naciones Unidas sobre las reservas pesqueras, las resoluciones de la Asamblea General en pro de una pesca sostenible, o la celebración en 2017 de la Conferencia de los Océanos, además de otros esfuerzos de la comunidad internacional en el ámbito regional o nacional.

Actualmente existen 96 países involucrados en la conservación y gestión del mercado del atún, el cual genera un valor anual de 10 mil millones de dólares, y la FAO cuenta con proyectos que están dando positivos resultados en la lucha contra la sobrepesca de atún.

Seamos optimistas en la lucha por el atún del mañana.