El turismo andaluz se tambalea: los viajeros caen en un 80%, desaparecen una cuarta parte de los establecimientos y 2.700 trabajadores menos

Calle de Andalucía vacía

UGT-A llama a afrontar un importante proceso de reforma del sector turístico tras conocer la caída del turismo internacional en nuestra Comunidad Autónoma durante el pasado mes de enero por la situación provocada por la Covid-19.

El Instituto Nacional de Estadística ha publicado datos de especial interés para el sector turístico en Andalucía. Los viajeros caen cerca de un 80%, desaparecen una cuarta parte de los establecimientos y se cuenta con más de 2.700 trabajadores menos.

El número de viajeros se reduce hasta los 41.500, lo que se traduce en una caída media del 77% siendo, más pronunciada, en el caso del turismo rural (-81%). Las pernoctaciones también se reducen de manera muy destacada, un 70% en términos interanuales. El descenso más importante fue, en este caso, el registrado en los apartamentos turísticos (-79%).

En lo relativo a la oferta, se estima que Andalucía contó, entre apartamentos turísticos, campings, alojamientos de turismo rural y albergues, con un total de 14.711 establecimientos, 5.171 menos que hace justo un año. El mercado laboral, ha sufrido directamente esta minoración en el número de establecimientos y solo empleó a 5.335 trabajadores, un descenso de 34% con respecto al empleo generado en enero de 2020.

Durante enero del pasado año, Andalucía apenas alcanzó los 41.500 viajeros en estos tipos de alojamientos. Vuelven a verse reducidos de manera importante con respecto al mes pasado, una vez eliminados los efectos de la campaña navideña que se recogían el mes pasado y que, por suave que fuera en comparación a este mismo periodo vacacional de años anteriores, nos trajeron un importante incremento en el número de viajeros.

Se estima que Andalucía contó, entre apartamentos turísticos, campings, alojamientos de turismo rural y albergues, con un total de 14.711 establecimientos, 5.171 menos que hace justo un año.

En cuanto a las pernoctaciones, las apenas casi 234.000 registradas en Andalucía se traducen en un levísimo repunte del 7% con respecto a las registradas en diciembre del pasado año, pero en una caída del 70% si la comparativa la realizamos con respecto a enero de 2020.

Entre los pocos datos positivos, cuestión que además se viene repitiendo con asiduidad en los últimos meses, la estancia media de los viajeros se ha incrementado para los cuatro tipos de alojamientos analizados, tanto en términos mensuales como interanuales, con la excepción puntual de la reducción registrada en los apartamentos turísticos con respecto a enero del pasado año. Es especialmente reseñable el aumento en la estancia media de los viajeros que han pernoctado en los albergues y campings andaluces.

Establecimientos, grado de ocupación y personal empleado

Un dato fundamental a la hora de analizar la actualidad del sector turístico extrahotelero, es el número de establecimientos abiertos estimados por la Encuesta. Según los datos publicados por el INE, Andalucía contó, durante el pasado enero, con un total de 14.711 establecimientos y con 115.188 plazas estimadas.

Estos apenas 14.700 establecimientos suponen una cifra un 26% inferior a la obtenida hace justo un año, en enero de 2020, cuando se alcanzaban los 19.809 establecimientos. Por su parte, las plazas estimadas también se han reducido de manera similar en términos interanuales (-22%).  Si lo que analizamos ahora es el personal empleado, los 5.335 trabajadores con los que ha contado el sector en enero suponen un pronunciado retroceso con respecto a la cifra de enero de 2020 (2.721 trabajadores menos).

Reivindicaciones de UGT Andalucía

A raíz de estos datos, el sindicato UGT ha concluido que «la tercera ola continúa haciendo estragos en el conjunto del sector turístico andaluz y, lógicamente, la actividad extrahotelera no está al margen de esta difícil situación».

«El cierre de una cuarta parte de los establecimientos, con su enorme afectación al empleo, demuestra la necesidad de afrontar un importante proceso de reforma del sector, regularizando los apartamentos turísticos, diversificando la oferta de turismo rural e incrementando la calidad en los servicios ofrecidos por nuestros campings y albergues. De igual modo, este proceso de reforma tiene que estar sustentados en dos elementos claves: la sostenibilidad medioambiental y el empleo de calidad», señalan desde el sindicato.