Estrés, ansiedad, inquietud, temor, angustia… la enfermería en Andalucía en el año Covid

Estrés, ansiedad, inquietud, temor, angustia… la enfermería en Andalucía en el año Covid

Crece en 12 puntos el porcentaje de enfermeras y enfermeros que sufren el síndrome del profesional ‘quemado’ en nuestra Comunidad Autónoma. Un 91,3% declara tener alteraciones del sueño y un 83,15% del apetito, mientras que los problemas sexuales han aparecido para más del 16% de los encuestados.

La gran sobrecarga y tensión laboral sufrida por las enfermeras y enfermeros de Andalucía durante la pandemia del Covid-19 ha supuesto un notable empeoramiento de su salud a nivel físico y psicológico. Siete de cada diez sufren el síndrome del profesional “quemado” y casi nueve de cada diez se sienten estresados, mientras que la ansiedad, el temor o la angustia afecta a la práctica totalidad de estos profesionales.

Estos son los primeros resultados de la macroencuesta realizada por el Sindicato de Enfermería, SATSE, que evidencia de forma clara y rotunda que la falta de protección, medios y profesionales ha perjudicado al conjunto de las enfermeras y enfermeros andaluces que se han dedicado desde el inicio de la pandemia a cuidar y atender a miles de personas poniendo en todo momento en claro riesgo su salud y seguridad, así como la de sus personas más cercanas.

Según el estudio, en los últimos meses ha crecido en doce puntos la sensación de estar quemado con el trabajo, pasando de un 54,43 por ciento a un 66,31 por ciento de los profesionales encuestados en Andalucía, mientras que el estrés ha aumentado de un 81,89 por ciento a cerca de un 90 por ciento, ocho puntos más.

De igual manera, el sentimiento de agotamiento emocional también se dispara, pasando de un 77,50 por ciento a más de un 88 por ciento de las enfermeras y enfermeros consultados, mientras que baja en casi ocho puntos el sentimiento de realización con el trabajo que se desempeña en su correspondiente unidad, servicio o centro sanitario, situándose este en un 43,09 por ciento.

SATSE viene realizando desde 2012 estudios de manera periódica para analizar las consecuencias a nivel psicológico y físico que tiene en las enfermeras y enfermeros su labor asistencial y de cuidados y, lejos de mejorar, sigue constatándose un empeoramiento generalizado que, en esta ocasión y a consecuencia de lo sufrido durante los meses de crisis sanitaria, es más grave y preocupante.

La encuesta también se interesa por los principales síntomas que las enfermeras y enfermeros aseguran padecer a consecuencia de su trabajo, tanto a nivel físico (tensión muscular, alteraciones del apetito o del sueño, problemas sexuales…), como a nivel psicológico y emocional (nerviosismo, ansiedad, temor, angustia, irritabilidad, dificultad en la concentración…).

En concreto, un 96,42 por ciento de los enfermeros y enfermeras encuestados en Andalucía manifiesta haber sufrido inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia, de los que cerca de un 60,62 por ciento reconoce padecerlo de manera frecuente o muy frecuentemente, mientras que nueve de cada diez han sentido que la situación vivida les supera.

De otro lado, el 91,3 por ciento de los profesionales que han realizado la encuesta de SATSE en Andalucía declaran tener alteraciones del sueño y un 83,15 por ciento alteraciones del apetito. Asimismo, los problemas sexuales han aparecido para más del 16 por ciento de las enfermeras y enfermeros andaluces.

Otro de los problemas referidos como consecuencia de la gran sobrecarga y tensión laboral sufrida a lo largo de los últimos meses es que al 79 por ciento de los profesionales encuestados les ha disminuido la memoria, casi un 89 por ciento tiene dificultad a la hora de concentrarse y cerca del 88 por ciento refieren lentitud de pensamiento.

La pandemia ha pasado una clara factura a la salud física, psicológica y emocional de las enfermeras y enfermeros y, por el momento, la administración autonómica no ha avanzado en su compromiso reiterado de mejorar sus condiciones laborales y profesionales para que puedan atender y cuidar a los demás en entornos laborales saludables”, afirman desde el sindicato.

SATSE advierte que esta grave situación de estrés y sufrimiento psicológico y físico, que es crónica en la labor profesional de las enfermeras y enfermeros y que se ha agudizado este año con la pandemia de la Covid-19, no puede prolongarse “ni un minuto más” y, por ello, exige a la Junta de Andalucía que, con carácter urgente, ponga en marcha medidas estructurales de recursos y medios para acabar con esta insoportable situación.

ARTÍCULOS PROMOCIONADOS