Federico García Lorca… inspiración para el arte contemporáneo en Andalucía

‘Vuelta de paseo’, primer poema de ‘Poeta en Nueva York’, de Federico García Lorca, da nombre a la nueva exposición que puede visitarse en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y que alberga obras creadas exprofeso para la exposición de doce artistas jóvenes andaluces.

Arte contemporáneo de inspiración lorquiana. Esa es la nueva oferta cultural del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), ya que alberga obras creadas exprofeso para la exposición de doce artistas jóvenes andaluces, tomando como referencia ‘Vuelta de paseo’, primer poema de ‘Poeta en Nueva York’, de Federico García Lorca.

‘Entre las formas que van hacia la sierpe y las formas que buscan el cristal’, nombre de la exposición, plantea un diálogo con el espacio y el territorio que, al igual que la serpiente y el vidrio, establece afinidades y diferencias. Algunas propuestas interpelan directamente a referentes cercanos y reconocibles, mientras otras se alejan proponiendo realidades incluso inexistentes.

La muestra, comisariada por Joaquín Jesús Sánchez -comisario, escritor y crítico de arte-, y Roxana Gazdzinski Gutiérrez -coordinadora de exposiciones en el CAAC-, podrá visitarse hasta el 9 de mayo de 2021 y sigue la estela de la de 2016 ‘¿Qué sienten, qué piensan los artistas andaluces de ahora?’, cuyo objetivo busca la proyección de los jóvenes creadores de Andalucía.

Así, las instalaciones de Mercedes Pimiento (Sevilla, 1990) y Florencia Rojas (Córdoba, Argentina, 1984) ahondan en la arquitectura e historia del Convento de Santa María de las Cuevas.

A partir de un capitel original ubicado en el atrio de la entrada a la iglesia, Pimiento ha generado varias copias mediante procesos de reproducción de moldes y contramoldes en distintos materiales vinculados con el edificio mientras que Rojas expone un proyecto relacionado con la forma de vida solitaria y recluida de la Orden de los Cartujos, que residieron en este edificio de 1401 a 1836, donde indaga en su vinculación con el paisaje: el paisaje espiritual y metafórico del desierto y el paisaje que habitaron a orillas del río Guadalquivir.

Por su parte, Álvaro Escalona (Ronda, Málaga, 1985) busca establecer un vínculo entre esta historia y el poemario por medio de la abstracción sonora con una instalación inmersiva que establece una transición en el espacio donde se encuentra.

Si bien las propuestas de Valle Galera (Jaén, 1980) y Ana Barriga (Jerez de la Frontera, 1984) son distintas, ambas se adentran en el universo lorquiano. Galera reflexiona sobre una de las dieciocho imágenes que García Lorca entregó a José Bergamín junto con el manuscrito de ‘Poeta en Nueva York’, una tarjeta postal en la que se vería una persona negra linchada. La jerezana, por su parte, realiza una interpretación caleidoscópica y aparentemente inocente y lúdica del poema ‘Vuelta de paseo’ en formato mural.

En sus instalaciones, Irene Infantes (Sevilla, 1989) y Christian Lagata (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1986) emplean, respectivamente, elementos textiles -como la lana-, e industriales –como el acero, cemento y azulejos-, entablando un diálogo constante entre la naturaleza de los materiales con los que trabajan y el sentido que estos cobran tras su transformación y ubicación en un nuevo contexto.

La aparente simplicidad de los cuadros de Manuel M. Romero (Sevilla, 1993) introduce en la exposición una reflexión sobre las posibilidades internas de la propia pintura, donde marca un compás de espera entre el frenesí de las imágenes, comparable a la de José Manuel Martínez Bellido (Cádiz, 1992) sobre la fotografía misma como disciplina artística, donde propone un juego de relaciones formales y semánticos entre elementos fotografiados y otros que viven de la fotografía.Álvaro Albaladejo en ‘Dinámica de la descomposición’ instala una gran pieza de escayola en el techo.

Moreno & Grau, compuesto por las malagueñas Alba Moreno (1985) y Eva Grau (1989), trasladan al espectador a otra realidad geográfica y temporalmente lejana con sus fotografías y esculturas, que apelan a lo sensorial por encima de lo meramente racional. Por otra parte, las obras de Pablo Capitán del Río (Granada, 1982) y Álvaro Albaladejo (Granada, 1983) dialogan directamente con el espacio en el que han sido dispuestas. Así, Capitán opone el antiguo horno de la fábrica de cerámica de la Cartuja con la gran pieza metálica que se asemeja a un crucifijo pero que es realmente una estufa instalada junto a él, mientras que Albadalejo instala una gran pieza de escayola en el techo de una de las salas que irá floreciendo cristalizaciones e irá evolucionando de una manera imprevisible a medida que transcurra la exposición.