Los combustibles y la factura eléctrica: Un auténtico quebradero de cabeza para las familias andaluzas

Los combustibles y la factura eléctrica: Un auténtico quebradero de cabeza para las familias andaluzas

Según los datos oficiales publicados por el INE, la economía andaluza ha finalizado el sexto mes del año con un incremento de precios de 4 décimas con respecto al nivel alcanzado en mayo, una menos que en el conjunto del Estado (0,5%). Así, Andalucía mantiene una tasa interanual de inflación del 2,7%, la misma que la estatal (2,7%) y también la misma que se registrara el mes pasado (2,7%), lo que mantiene el nivel general de precios en un nivel preocupante.

Por grupos, Vivienda (2,5%) provocado por otro encarecimiento de la factura eléctrica, junto con Transporte (1,1%), tras las nuevas subidas del precio de los combustibles; se afianzan como los principales causantes del repunte inflacionista. Por el contrario, Vestido y calzado (-1,4%) con su adelanto de las rebajas, así como Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,3%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (-0,2%) han sido los únicos grupos que han visto reducidos sus precios este mes.

En términos interanuales, han descendido los precios en los grupos Comunicaciones (-4,5%), Bebidas alcohólicas y tabaco y Ocio y cultura (ambos -1,0%) y en, en menor medida, también en Hoteles, cafés y restaurantes (-0,2%). En sentido contrario, los mayores incrementos vuelven a ser los dados en Vivienda (12,7%) y Transporte (9,2%),  del todo intolerables y desproporcionados.

Por provincias, durante el mes de junio, los precios se incrementaron en todas ellas. El aumento más llamativo se registró en Huelva (0,6%). Por el contrario, los menos destacados se dieron en  Córdoba, Málaga y Sevilla (las tres un 0,3%) y las únicas por debajo de la media regional (0,4%).

A lo largo del último año, los precios también se incrementaron en todas las provincias andaluzas siendo, los más elevados, los dados en Málaga (3,2%) y Córdoba (3,0%). Por el contrario, Cádiz (2,3%) y Almería (2,5%), pasan a situarse como las provincias andaluzas que registran las interanuales más reducidas. De esta forma, la diferencia interprovincial se reduce, con respecto al punto alcanzado el mes pasado, situándose ahora en 7 décimas.

En cuanto a los alimentos, en el sexto mes del año, los aceites y grasas (2,9%) y los huevos (2,4%) vuelven a incrementar sus precios hasta ser los alimentos más inflacionistas de junio. En cuanto a los descensos, solo las legumbres y hortalizas frescas (-6,9%), se han abaratado de manera significativa.

En términos interanuales, las frutas en conserva y frutos secos (-3,9%), y las frutas frescas (-2,7%), son ahora los alimentos que han registrado los mayores descensos de precios. En sentido contrario, debemos reseñar el desmesurado encarecimiento de los aceites y grasas (12,2%), la carne de ovino (8,2%), el del agua mineral, los refrescos y zumos (7,3%). y en menor medida, también la carne de ave (5,3%).

Otras cuestiones que, además del Índice General de Precios, afectan a nuestro poder adquisitivo de forma importante: Los carburantes, en sus distintas modalidades, han vuelto a encarecer sus precios de manera constante durante todo el mes de mayo, registrando los valores más elevados en los últimos días del mes. El diésel, a modo de ejemplo, ha pasado de 1,219 € al finalizar mayo, a terminar junio en 1,256 €, el precio más caro de todo el mes.

El Euribor a un año, vuelve a descender, tras cuarto mes consecutivo de leves incrementos, y se sitúa ahora en -0,484, el mismo valor de abril. A su vez, continúa muy por debajo del que se registrara en junio del pasado 2020 cuando marcó un -0,147, lo que se vuelve a traducir en abaratamientos de las cuotas hipotecarias.

El recibo de la luz, al que ya le es aplicado la reducción del IVA al 10%, apenas si va a verse modificado con respecto al del mes pasado y es que, el precio en los mercado mayoristas se ha elevado de manera abusiva, hasta alcanzar un récord histórico de 82,93 €/MWh. Es decir, un 17% más caro que el anterior récord histórico (enero 2017) y la friolera de 52 € por encima del precio que registrara en junio del pasado año (30,62%). Con este perverso efecto, la factura de un consumidor medio pasaría a situarse en 69,30 €.

Valoración de los sindicatos

En definitiva, los precios vuelven a incrementarse y son incapaces de minorar esa distancia con respecto al objetivo tradicional de control de inflación (2,0%). Especialmente preocupante es que este ciclo inflacionista se esté sustentando en productos esenciales en el día a día de las familias trabajadoras andaluzas: la luz y los combustibles.

«Por su parte nos parece intolerable lo acontecido en el seno del mercado mayorista de electricidad y entendemos imprescindible la apertura de una investigación por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Una vez más, las economías domésticas vuelven a ver dañado su poder adquisitivo de manera indignante y debido a un comportamiento del todo colusivo que prácticamente ha dejado sin efecto lo que, a priori, parecía una buena noticia para el bolsillo de las familias trabajadoras, el descenso del IVA hasta el 10%» aseguran.

«Lo acontecido con la factura de la luz no es más que un argumento extra para justificar la necesidad de cumplir con los compromisos y elevar el SMI este mismo año. Cumplir con los compromisos adquiridos con nuestros socios europeos en la Carta Social Europea, y también con el conjunto de la ciudadanía española a través del Programa de Gobierno. No hace mucho tiempo el Ejecutivo Central puso como condición para elevar el SMI que previamente se lograra crear empleo. Pues bien, la generación de puestos de trabajo es ya una realidad, como así constatarán los próximos datos de la EPA por lo tanto, no hay excusas. Hay que elevar el SMI tal como así han hecho países de nuestro entorno como Portugal, Alemania o Francia. No hacerlo perturbaría, gravemente, el proceso de Diálogo Social» plantea UGT Andalucía.

Por todo lo hasta aquí expuesto, desde UGT Andalucía valoran negativamente las cifras dadas a conocer por el INE y su efecto negativo sobre la capacidad de compra de las economías domésticas. «Hay que incrementar los salarios y hay que hacerlo ya. Para ello, exigimos la inmediata subida del SMI hasta lo comprometido en la Carta Social Europea y el desbloqueo de las Mesas de Diálogo Social y Concertación Social. Recuperar los derechos de los trabajadores pisoteados durante las anteriores crisis pasa por derogar las dos últimas Reformas Laborales y volver al equilibrio de fuerzas en el seno del mercado laboral» insisten desde el sindicato.

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