Opinión: “Empresa y/o Familia” Es sobradamente conocido el dicho que asegura, que las empresas familiares mueren en su tercera generación

Opinión: “Empresa y/o Familia” Es sobradamente conocido el dicho que asegura, que las empresas familiares mueren en su tercera generación

Ocho de cada diez empresas, no superan ese reto, y no es esta ni mucho menos, una ciencia exacta, pero si analizamos las circunstancias tipo de cualquiera de ellas, podemos comprobar, que el nexo del creador, o primera generación, y la segunda generación o aquella que desarrolla la empresa y la hace crecer, tiene más afinidad a la hora de compartir principios y esfuerzos, que la tercera generación, que ya de por sí, suele estar más dispersa y con objetivos cortoplacistas.
Por ello es importante, saber manejar los tiempos y una buena planificación, que no tenga como objetivos integrar a la familia en la empresa, lo que en muchos casos puede ser el principio el fin, sino más bien todo lo contrario, que la empresa sirva de sistema integrador de la familia.

Y afortunadamente, hoy existen expertos que pueden darnos una visión externa, así como diversas herramientas que pueden ayudar a no establecer un sistema de competición entre sus integrantes, y que van desde el propio protocolo familiar, que debería ser en mi opinión, de obligado cumplimiento en determinadas empresas, hasta la incorporación de profesionales externos, que eviten tensiones y malas decisiones.

Pero, también es cierto que las empresas actuales y sus sistemas, poco o nada tienen que ver con los de hace unos años, donde el padre o fundador, se veía en la complicada tesitura de poner al frente de la nave, al que consideraba más capacitado, dejándose tan solo llevar por su intuición o istinto.
Y ojo, tampoco el que más formación académica acumule dentro de la unidad familiar, tiene que ser el mejor candidato. Los líderes del mañana deben ser personas profundamente comprometidas no solo con la empresa, deben poseer valores de compromiso con la sociedad, con el medio ambiente, y con todo aquello que suponga un elemento diferenciador, y la haga además de rentable, socialmente responsable.

En nuestro País existen numerosas empresas familiares importantes, y no todas han sabido planificar el traspaso generacional con éxito, otras han sabido abordar el problema sucesorio, garantizando el porcentaje mayoritario de accionariado y evitar que esta pueda caer en manos de terceros.

Por tanto, el traspaso generacional de una empresa familiar, son como los cimientos de cualquier estructura, deben ser planificados sin prisa y a ser posible de la mano de profesionales, solo así conseguiremos superar todas las adversidades.

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