Opinión: La dualidad de la formación

Opinión: La dualidad de la formación

“Tendremos que cambiar nuestra mentalidad, o la idea de que una formación universitaria nos puede proporcionar más oportunidades a futuro”.

Uno de los principales retos que tiene nuestro país en los próximos años en materia de formación es el de amoldar el mercado laboral, en función de la oferta y la demanda, ya que no tiene ningún sentido, que tengamos nuestras calles llenas de universitarios desempleados, y por otra parte determinados sectores que tienen que buscar fuera, aquellos profesionales que no encuentran aquí.

Para ello, y en primer lugar, tendremos que cambiar nuestra mentalidad, o la idea de que una formación universitaria nos puede proporcionar más oportunidades a futuro. Cosa que es totalmente incierta, ya que la demanda en ofertas de empleo de formación profesional, superó a la universitaria en el año 2018, siendo actualmente superior.

No obstante, y por extraño que pueda resultar, la titulación universitaria, tiene en la sociedad, para aquellos que la obtienen, un reconocimiento al esfuerzo, muy superior al que puedan resultar de las garantías de un futuro desahogado económicamente.

Este desequilibrio, que sufre nuestro mercado laboral, se está viendo reflejado en determinados sectores de vital importancia en estos momentos, en los que nuestra economía comienza a despegar. Así lo expresaba el presidente de la patronal de la construcción andaluza ( FADECO), quien manifestaba su preocupación, al no contar con profesionales en un momento en el que la construcción roza el pleno empleo.

Caso muy parecido ocurre en el sector del metal donde existen una demanda enorme de oficiales de primera en soldadura, baste con hacer una búsqueda en cualquiera de las plataformas de empleo, para encontrar una amplia oferta, que pueden llegar en lo económico a uno 3000 eruos/mensuales dependiendo de la especialidad.

Y qué decir del trasporte y la logística, otro de los sectores que van a experimentar un crecimiento sin precedentes en los próximos años motivados por nuestras nuevas formas de consumo.

Con estos datos, es obvio que falla la planificación de los distintos observatorios que deben ser capaces de analizar la demanda y adecuar los ciclos formativos en cada territorio.

Pero también es este un aspecto en el que las organizaciones empresariales han jugado y están jugando un papel necesario a través de los consejos económicos y sociales. No hay que olvidar, que ellas son parte interesada en esta problemática, y algunos aciertos son a día de hoy destacables.

En definitiva, para iniciar un descenso progresivo, ordenado y eficiente del número de demandantes de empleo en conjunción con los sectores emergentes, debemos realizar un trabajo que comienza en la orientación laboral, y el que padres, profesores y también agentes sociales, jugamos un papel primordial.

Juan Pedro Calvente, Vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla CES

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