Picasso Vs Calder, más de 100 obras de admiración mutua y desafío a lo establecido

La muestra, organizada en colaboración con Calder Foundation y la Fundación Almine y Bernard Ruiz Picasso para el Arte, está coproducida por el Museo Nacional Picasso de París, donde ya pudo verse entre febrero y agosto, y cuenta con más de cien obras de arte que podrán visitarse en Málaga hasta el próximo 2 de febrero.

Calder y Picasso desarrollaron formas totalmente nuevas de percibir los grandes temas. El diálogo entre ambos artistas ofrece infinidad de posibilidades y una conexión clave entre ellos puede encontrarse específicamente en la exploración del vacío, o ausencia de espacio, que ambos artistas abordaron en sus obras, partiendo de la figura y llegando hasta la abstracción.

Ambos dejaron sus países de origen hacia Francia, donde se reinventaron constantemente, destruyendo sus propios precedentes y los de otros artistas, y renovando el arte de su tiempo, así como nuestra manera de percibirlo. Aunque sus encuentros personales fueron escasos, ambos reconocieron su mutua influencia.

Representar el no-espacio

Calder y Picasso querían presentar o representar el no-espacio, ya fuera definiendo una sustracción de volumen, como en la escultura de Calder, o expresando contorsiones del tiempo, como en los retratos de Picasso. Calder exteriorizó el vacío a través de la curiosidad y la amplitud intelectual, involucrando fuerzas invisibles en modos que desafían las limitaciones dimensionales. Picasso personalizó la exploración centrándose en el yo interior emocional, adentrándose en cada personaje y anulando el espacio interpersonal entre autor y sujeto.

La exposición cuenta con más de cien obras de arte y podrá verse hasta el próximo 2 de febrero.

Calder fue un artista prolífico que desafió el espacio euclidiano convencional y fue más allá de las tres dimensiones clásicas de altura, anchura y profundidad explorando la cuarta dimensión del tiempo. Sus esculturas figurativas de alambre («dibujos en el espacio») delinean volúmenes transparentes, que quedan replicados en las sombras que proyectan sobre la pared. A través de la fuerza en el plano de sus monumentales esculturas estáticas, redefinió la relación tradicional entre volumen y vacío.

Para el incansable Picasso, el vacío se expresaba como una necesidad creativa, nacida de su conciencia de la mortalidad. En sus dibujos, pinturas y esculturas, nos encontramos con el mismo principio que consiste en crear figuras añadiendo formas orgánicas, así como una forma inesperada de manejar el volumen dentro de los límites del lienzo. A medida que Picasso simplificaba o purificaba la solidez de una figura, accedía a la verdad del modelo.

La consejera de Cultura y Patrimonio HistóricoPatricia del Pozo, ha destacado el «excelente momento» que vive la pinacoteca malagueña, «convertida en referencia cultural europea gracias a la colaboración de la familia Ruiz-Picasso con la Junta de Andalucía«.

Del Pozo, de esta forma, ha puesto en valor la «calidad expositiva» de las últimas muestras en el museo malagueño, como la inaugurada hoy sobre la obra de Alexander Calder y de Pablo Ruiz Picasso, «dos genios cuya mutua admiración logró generar una próspera corriente de desafío a lo establecido, a los modales de su tiempo, que afortunadamente podemos disfrutar ahora en Andalucía».

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