La ola de frío encarece el precio de la luz y la gasolina provocando el repunte del IPC

Repostar gasolina, servicios esencial estado de alarma Andalucía

Repostar gasolina

Andalucía cierra el año con una tasa interanual de inflación del -0,3%, dos décimas superior a la media estatal (-0,5%) y, junto con la obtenida en 2014 (-1,2%), las dos únicas negativas registradas en diciembre en lo que llevamos de siglo. A pesar de ello, se ha elevado 3 décimas con respecto a la tasa de noviembre (-0,6%).

Según los datos oficiales publicados por el INE, el nivel general de precios ha reflejado el desproporcionado incremento registrado en la luz. Nuestros precios, en diciembre, se elevaron una décima (0,1%) y sitúan su variación mensual una décima por debajo del incremento dado en el conjunto del Estado (0,2%).

Por grupos, Transporte (1,5%), tras la subida del precio de los carburantes, junto con Vivienda (1,0%), por el incremento en la electricidad, han sido los grupos con mayores aumentos de precios. Por el contrario, Vestido y calzado (-2,1%) tras el adelanto de las rebajas, junto con Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,8%) fruto del abaratamiento de las frutas, las legumbres y las hortalizas, han sido los grupos con descensos de precios más destacados este mes.

Durante el último año, solo ha descendido el precio en los grupos Transporte (-4,1%), Comunicaciones (-4,1%) y Ocio y cultura (-1,3%). En sentido contrario, los incrementos de precios más destacables han sido los dados en Vivienda (1,8%), en Vestido y calzado (0,9%) y en Alimentos y bebidas no alcohólicas y Enseñanza (ambos 0,7%).

Por provincias, durante el mes de diciembre, destacan los encarecimientos de precios registrados en Huelva (0,3%) y Granada (0,2%). En sentido contrario, las provincias de  Cádiz y Córdoba (ambas -0,1%), fueron las únicas que registraron descensos mensuales del nivel general de precios. En Almería y Jaén los precios se mantuvieron constantes con respecto al mes pasado (0,0%), mientras que en Málaga y Sevilla creció una décima (0,1%).

A lo largo del último año, los precios se redujeron en todas las provincias andaluzas. Los descensos más destacados fueron los registrados en las provincias de Granada y Sevilla (las dos -0,4%). Por su parte, las provincias con los descenso de precios menos significativo fueron Jaén (-0,2%) y Almería (-0,2%). De esta forma, las diferencias interprovinciales se reducen con respecto a las seis décimas mantenidas desde el pasado mes de octubre y se sitúan en solo dos.

En cuanto a los alimentos, en el último mes del año, las frutas frescas (-8,4%) vuelven a registrar el descenso de precios más destacado. A pesar de ello, continúa siendo insuficiente para compensar el incremento de los meses anteriores. Junto a ellas, también se volvieron a reducir, de manera destacada, en las legumbres y hortalizas frescas (-5,1%). En sentido contrario, se elevaron los precios, de manera reseñable, en el pescado fresco y congelado (3,4%) y en la carne de ovino (3,0%).

En términos interanuales, el azúcar (5,8%), la carne de ovino (3,1%), las legumbres y los crustáceos, moluscos y preparados de pescado (2,6%), fueron los productos más inflacionistas. Por contra, las frutas en conserva y frutos secos (-3,4%), los aceites y grasas (-1,7%) y los huevos (-1,7%), se sitúan, finalmente, como los alimentos con bajadas de precios más significativas durante el último año.

Los carburantes, en sus distintas modalidades, han vuelto a ver incrementados sus precios a lo largo del pasado mes de diciembre. El diesel, por ejemplo, ha registrado una variación que ha pasado del 1,051 € en el final de noviembre a 1,082 € alcanzado durante el último de los días del mes, siendo además el valor más alto de todo diciembre.

El Euribor a un año, vuelve a bajar por séptimo mes consecutivo hasta situarse en -0,497. Además, como ya ocurriera en los cuatro últimos meses, continúa situándose por debajo del de hace justo un año, en diciembre de 2019 cuando marcó un -0,261. La revisión a la baja de las hipotecas es una de las pocas noticias positivas que está afectando a una muy mermada capacidad de compra de las economías domésticas.

Demostrando que lo acontecido en octubre fue un mero paréntesis coyuntural, el recibo de la luz volvió a subir por segundo mes consecutivo hasta coronarse como el valor más alto en todo el pasado 2020. En plena ola de frío, con un mercurio descendiendo hasta cifras históricas, la factura de la luz reflejó un incremento mensual del 0,37%, situando el coste de la energía un 4,8% por encima del alcanzado en diciembre de 2019 y convirtiendo, en un lujo no asumible por gran parte de las familias trabajadoras andaluzas, algo tan esencial como mantener los hogares a una temperatura adecuada.

Valoración sindical

Según ha señalado el sindicato UGT, «en definitiva, los precios, como todo en el pasado 2020, también se han visto afectados  por la aparición de la pandemia y por la consecuente crisis y paralización de la economía. Las medidas y restricciones  implantadas para controlar los contagios han obligado a muchas empresas e incluso a sectores de actividad al completo a reinventarse, a llevar a cabo una política de precios distinta que, en algunos casos, se ha traducido en un descenso de los mismos colaborando, de esta forma, en la consecución de las negativas tasas de inflación que han caracterizado 2020″.

«La particularidad del pasado ejercicio hace que tampoco podamos estar en disposición de establecer un porcentaje claro en lo que a incremento o descenso del poder adquisitivo de los trabajadores andaluces se refiere. En un periodo protagonizado por cierre de empresas, ERTEs, despidos individuales, novaciones a la baja de los contratos y aplicación de cláusulas de descuelgue, utilizar el porcentaje del 1,94% de Incremento Salarial Pactado (ISP) en la tradicional fórmula de ISP – inflación real sería, como poco, una temeridad que en nada se asimilaría a la situación real de dificultad por la que han atravesado la inmensa mayoría de las familias trabajadoras andaluzas», afirman desde UGT.

A su vez, subrayan que «independientemente de ello, ahora que parece que un posible periodo inflacionista de descontrol de precios es del todo improbable, no hay ningún tipo de argumento económico sólido que impida apostar por la mejora de los salarios del conjunto de los trabajadores andaluces. En una economía como la nuestra, donde el consumo interno es un elemento fundamental de cara al PIB regional, elevar el poder adquisitivo de los trabajadores resulta imprescindible para impulsar la recuperación de la economía«.