¿Sabías que determinados ácidos grasos pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama? Aquí te lo contamos

Filete de carne con verduras

Filete de carne con verduras

@AhoraNoticiasEs

Investigadores españoles han comprobado la relación entre los niveles elevados de ácidos grasos saturados con un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama. El estudio ha tomado muestras de casi 1.400 mujeres en la premenopausia

Un estudio liderado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública y el Centro Nacional de Epidemiología ha concluido que tener altas concentraciones de ácidos grasos saturados en sangre se relaciona con una mayor densidad mamaria, uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama.

Este trabajo, que ha sido publicado en The Journal of Nutrition, también ha revelado que, en contraste con lo anterior, mayores niveles en sangre de ciertos ácidos grasos omega-6 están ligados a una menor densidad mamaria. 

La densidad mamográfica es la cantidad relativa de tejido fibroglandular que se aprecia en color claro en una mamografía, y constituye un importante factor de riesgo de cáncer de mama.

El desarrollo de este tejido mamario denso puede verse influenciado por factores dietéticos, por lo que la identificación de los nutrientes que puedan influir en su mayor desarrollo es de especial interés para la prevención de este tipo de neoplasias.

Los autores, en colaboración con el Centro de Diagnóstico Médico del Ayuntamiento de Madrid han evaluado la asociación entre los niveles relativos de ácidos grasos, algunos biomarcadores de sumetabolismo interno y la densidad mamográfica en una muestra de casi 1.400 mujeres premenopáusicas que acudieron a la Unidad de Radiodiagnóstico de Mama del Ayuntamiento de Madrid.

Hasta ahora, los estudios realizados en este campo se habían centrado en dilucidar la relación entre la densidad mamaria y el consumo de ácidos grasos sin analizar cada uno de ellos de forma individual.

Este trabajo señala ahora que “solo algunos ácidos grasos (los omega-3 y omega-6 esenciales y los ácidos grasos trans) se obtienen únicamente de los alimentos, mientras que el resto, aparte de ser ingeridos por la dieta, también pueden ser sintetizados internamente y, por tanto, sus concentraciones séricas no representan exactamente lo que comemos y no son tan buenos indicadores de la ingesta alimentaria”.

Por esta razón surge el interés por analizar las concentraciones en sangre de cada uno de los ácidos grasos, tanto los que dependen directamente de la dieta como los que no, para ir un paso más allá en la relación de cada uno de ellos con la densidad mamográfica

Los resultados permitieron observar que las mujeres con elevados niveles séricos de ácidos grasos saturados (presentes en carnes, lácteos, aceites y productos grasos) mostraron una mayor densidad mamográfica.

Por otra parte, el estudio ha comprobado que elevadas concentraciones relativas del ácido graso monoinsaturado palmitoleico (que, a parte de su síntesis en el organismo, puede derivarse del consumo de grasas animales y aceites vegetales y marinos), así como altas concentraciones de los ácidos grasos trans palmitelaídico (presente en la carne de rumiantes y en productos lácteos con mucha grasa) y elaídico (presente en la alimentación industrial) también se asociaron con una mayor densidad mamaria.

Por el contrario, las mujeres con elevados niveles séricos de determinados ácidos grasos omega 6, como el ácido linoleico (presente en aceites vegetales, frutos secos y semillas) y su derivado, el ácido araquidónico, mostraron menor densidad mamaria.

Los autores subrayan, no obstante, la necesidad de realizar nuevos estudios sobre ácidos grasos de forma individual, ya que sus efectos en la glándula mamaria parecen diferir incluso dentro del mismo grupo.