Salvador Gutiérrez Solís: «Estoy convencido de que Balzac, Hemingway o Cervantes habrían sido unos tuiteros maravillosos»

Salvador Gutiérrez Solís

Salvador Gutiérrez Solís. Foto JRC.

El último hilo de Twitter del escritor Salvador Gutiérrez Solís, en el que narra la historia de unos extraños vecinos y de unos torrijas, se convierte en un fenómeno viral, llegando a ser tendencia de la red social en algunos países, como Argentina.

-¿Puede ser Twitter un espacio para la literatura?

No me cabe duda. Una de las ideas que Irene Vallejo reitera en su enorme El infinito en un junco es que la palabra, la comunicación, la narración, se ha adaptado a lo largo de los siglos, de las culturas y de los descubrimientos a muy diferentes medios y canales. Hojas, piedras, maderas, papel, ordenadores… y Twitter es un nuevo espacio donde se extiende la palabra. Y por lo tanto, también puede ser un espacio susceptible de acoger literatura, una narración en este caso. Otra cosa bien diferente es que no estemos acostumbrados a encontrar literatura en Twitter, o en otras redes sociales, que es algo que me repiten con frecuencia los lectores.

Me gusta mucho la reflexión del periodista Carles Francino, sobre este red social en concreto, en la que viene a decir que Twitter es como salir por la noche: hay quien va buscando jaleo o hay quien quiere tomarse una copa tranquilamente, escuchando buena música. Soy de los que defienden Twitter sin pudor, y considero que puede ser un espacio para el encuentro, la comunicación y la creatividad, pero tenemos que poner de nuestra parte para que eso sea así.

-Por sus palabras, ¿acomete sus hilos como si se trataran de un ejercicio literario?

Exactamente igual que si abordara una novela, un artículo de prensa o un relato, con la única diferencia de que debo ajustarme a un espacio concreto, que me limita cada tuit. Los hilos y las novelas están hechas del mismo material: literatura, palabras, narrativa. Los hilos son los hijos virales y a escala de la novela. En ocasiones, lo reconozco, tiene mucho de “tetris”, de encajar las piezas, y me gustaría que algunas frases fueran más “literarias”, pero eso también forma parte del juego, del encanto y de la diversión de los hilos. Porque yo los entiendo y los afronto desde esa perspectiva: para divertirme.

El último, el “hilo torrijas”, como los otros hilos siempre parten de una realidad concreta, de un detalle o acontecimiento que yo interpreto a mi manera. Hasta en eso actúo como si se tratara de una novela, ya que todas mis obras, y la última, El lenguaje de las mareas, es un magnífico ejemplo, parten de ideas reales, que he leído, o que han sucedido en mi entorno.

-¿Por qué cree que su Hilo de las Torrijas se convirtió en viral?

Técnicamente no lo sabría explicar, ya que alcanzar más de un millón de lecturas es algo que nunca podría haber previsto o imaginado. Entre los tuiteros solemos hablar de “la magia de Twitter”, que es un fenómeno inexplicable, o que depende de un algoritmo que no se mueve por ninguna lógica. De hecho, no creo que sea mi mejor hilo. El que publiqué hace quince días, y que también tuvo una más que aceptable repercusión, y que cuenta una misteriosa historia del pasado encontrada en el trastero de una azotea, entiendo que es mejor texto que el de las Torrijas. Un hilo que tardé muy poco en escribir, que algunos tuits escribí sobre la marcha, porque no me di cuenta de que no los había acabado, y que en cierto momento estuve a punto de borrar, ya que no me gustaba como estaba quedando. Pero, la magia de Twitter… En cualquier caso, creo que mis hilos cuentan con tanta aceptación porque, tal y como explicaba antes, no son frecuentes este tipo de expresiones en Twitter; porque narran historias cotidianas, muy familiares para la mayoría y porque todos tienen ese componente de misterio, de intriga, que tanto nos atrae.

«Los hilos son los hijos virales y a escala de la novela«

Salvador Gutiérrez Solís

-Tras tan amplia repercusión, ¿ha recibido alguna propuesta, tiene pensado desarrollar algún proyecto con sus hilos?

La verdad es que ha sido muy amplia y global la repercusión, inimaginable, como decía antes. He recibido miles de mensajes de toda España, pero también de México, Argentina, Colombia, Pedú, Puerto Rico, Guatemala o Brasil. Han sido varios los medios que se han interesado por este hecho y la verdad es que sí, que he recibido, y sigo recibiendo, diversas e interesantes ofertas, procedentes de los mundos audiovisual, radiofónico, publicitario o editorial, lo que ha incrementado aún más mi sorpresa. Lo cierto es que mucho antes de que este hilo tuviera tanta repercusión llevo un tiempo dándole vueltas a un proyecto a desarrollar, en torno a estos hilos. De momento sólo se trata de una idea, que espero tome cuerpo en un futuro inmediato.

-¿Piensa seguir escribiendo hilos y cómo los encaja dentro de su trayectoria literaria?

Habrá más hilos en el futuro, por supuesto, me apasiona escribirlos, escoger las fotografías, su mecánica, todo. Dentro de poco anunciaré algo, con respecto a un nuevo hilo… quiero que sea algo parecido a una sorpresa. Y dentro de mi trayectoria literaria es una faceta más. Normalmente, los narradores, los novelistas, nos dedicamos a otros asuntos relacionados con el “narrar”, como puede ser la colaboración en prensa, la escritura de guiones o trabajar en publicidad. Yo escribo hilos. Tuitliteratura, literatuit o como se quiera llamar. Los hilos, además, me sirven para tomarme un respiro en la novela que tenga entre manos, que siempre suelen ser exigentes y muy celosas. Además de considerarlos un excelente ejercicio de síntesis, realismo y visibilidad. La cuestión es evolucionar y seguir avanzando cada día más con una narrativa acorde con los tiempos que nos han tocado y en el que las nuevas tecnologías, lo viral, ocupan un lugar muy destacado.

Creo que los narradores debemos ser hijos de nuestro tiempo, y desenvolvernos, o tratar de hacerlo, en los lenguajes y plataformas de cada tiempo, tal y como explica Irene Vallejo en su fabuloso libro. Estoy convencido de que Balzac, Hemingway o Cervantes habrían sido unos tuiteros maravillosos, incisivos, divertidos y muy creativos.