Save the Children advierte: Andalucía va camino de que el riesgo de pobreza severa afecte al 22% de niñas y niños

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Save the Children propone modificar la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía, convirtiéndola en una prestación específica para familias con menores a cargo para reducir en 11 puntos las tasas de pobreza infantil severa

Save the Children advierte que el 22,1% de los niños y niñas en Andalucía vivirá en pobreza severa en 2020-21, 9 puntos más que en la actualidad. Por lo que insta al Parlamento y a la Junta de Andalucía a modificar la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía (RMISA) convirtiéndola en una prestación específica para familias con menores a cargo. Se trataría de una prestación complementaria al Ingreso Mínimo Vital que podría reducir entre 11 y 12 puntos las tasas de pobreza infantil severa en Andalucía.

Save the Children valora positivamente que la Junta de Andalucía haya aumentado de 6.222 a 14.615 hogares los cubiertos por la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía (RMISA) durante los dos meses del estado de alarma. Sin embargo, para la organización su cobertura sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de las más de 330.000 familias que se encuentran bajo el umbral de la pobreza severa en Andalucía (140.000 de estos hogares con menores a cargo).

“A pesar del aumento de beneficiarios de la RMISA producido durante estos meses, esta prestación estaría cubriendo únicamente a un 4,37% de hogares en pobreza severa. Unas cifras insuficientes para acabar con la pobreza estructural. Es posible eliminarla si hay voluntad, y las transferencias de renta son el primer paso para poder conectar a estas familias con un acceso adecuado al mercado de trabajo”, destaca Cuenca.

Por otra parte, para la organización, el recién aprobado Ingreso Mínimo Vital se presenta como una política altamente efectiva a la hora de reducir el número de hogares en situación de pobreza severa en Andalucía. De hecho, según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2018, se estima que esta prestación podría alcanzar a un 93.5% de los hogares en pobreza severa con menores a cargo en la comunidad.

Por tanto, Save the Children propone combinar ambas prestaciones para aliviar situaciones de pobreza en aquellos hogares con presencia de menores dependientes. En ese sentido, Cuenca plantea modificar la RMISA convirtiéndola en una prestación específica para familias con menores a cargo. Esto se conseguiría a través de dos propuestas:

  • La primera propuesta consistiría en utilizar los 142 millones de euros asignados hasta ahora a la RMISA para diseñar una prestación consistente en un ingreso anual destinada a aquellas familias con menores a cargo cuyos ingresos anuales por unidad de consumo se sitúen por debajo del umbral de pobreza severa autonómico. Esta primera propuesta prestación por hijo a cargo como complemento al Ingreso Mínimo Vital podría reducir en 11 puntos las tasas de pobreza infantil severa
  • Con un mayor esfuerzo presupuestario se podría aumentar la prestación por hijo a cargo asociada a la RMISA hasta los 100€/mensuales, de manera que prácticamente se eliminaría la pobreza infantil severa de una vez por todas de Andalucía (12 puntos menos), lo que supondría un hito excepcional en las políticas sociales

Medidas educativas

Como consecuencia de la crisis, Save the Children estima que las tasas de abandono escolar en Andalucía pueden aumentar en casi dos puntos porcentuales en 2020-21, igual que la media estatal. A pesar de la reducción del Abandono Escolar Prematuro, en los últimos años, la región acumula una tasa mucho mayor que la media estatal (21,6% frente 17,3%), lo que incide muy negativamente tanto en el pleno disfrute de sus derechos como niños y niñas, como en el desarrollo económico futuro de Andalucía, que contará con menos trabajadores cualificados que puedan generar un tejido productivo enérgico y diversificado.

“La desigualdad educativa no ha llegado con la Covid-19, sino que ya estaba presente en el sistema educativo andaluz. No es un problema de brecha digital, sino de desigualdad e inequidad. Si antes no bastaba con que estuviesen en clase y tuviesen lápiz y libreta, ahora no basta con tener un dispositivo digital. El alumnado con mayores dificultades de aprendizaje y el alumnado más empobrecido y con menos recursos externos ya necesitaba apoyo extra antes de la crisis”, añade Cuenca.

En el informe “Covid-19: Cerrar la Brecha” son varios los ejes que planteamos para garantizar que los próximos cursos atiendan y reduzcan las situaciones de desigualdad para que todo el alumnado vea su derecho a la educación garantizado, como una digitalización inclusiva, un programa de refuerzo educativo extraescolar durante el curso y de recursos extra a los centros educativos con alumnado en las zonas desfavorecidas determinadas, así como tutorías, apoyo psicosocial y educación emocional.