¿Tienes grasa abdominal? ¡Es más peligrosa de lo que te imaginas!

¿Tienes grasa abdominal? ¡Es más peligrosa de lo que te imaginas!

Lo llaman la barriga cervecera o la curva de la felicidad, pero no debemos tomarlo a broma. Cabe destacar que no sólo es un problema estético, sino también de salud.

La grasa abdominal visceral recubre los órganos vitales (intestino, hígado, páncreas, riñones, etc.), interfiriendo en el buen funcionamiento de dichos órganos. Esta grasa está relacionada con alteraciones del metabolismo que contribuyen al desarrollo de enfermedades como la diabetes e hipertensión, aumentando el riesgo de infarto e ictus.

A continuación, mostramos un corazón recubierto de grasa (en color amarillento) y un corazón sano a la derecha.

Por otro lado, podemos ver un hígado sano en la parte superior y un hígado graso debajo.

 ¿Crees que esos órganos recubiertos de grasa son positivos para tu salud?

Está claro que no. Y ahora la pregunta del millón…

¿Cómo podemos reducir la grasa abdominal?

El exceso de grasa se produce por varios factores, aunque los principales son una mala alimentación y el sedentarismo.

Según los estudios científicos, hay que combinar una alimentación saludable con ejercicio de fortalecimiento de la musculatura. El entrenamiento de fuerza es imprescindible, ya que si sólo hacemos la alimentación perderemos mucha masa muscular y tejido óseo (hueso), siendo esto muy perjudicial para la salud. Este tipo de ejercicio mejora la fuerza, la hipertensión, diabetes, inflamación sistémica, diversos parámetros de la analítica de sangre y otros muchos beneficios.

Lo ideal es ponerse en manos de profesionales cualificados para que nos adapten el ejercicio en función de nuestra edad, historial médico y patologías/lesiones.

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