Tu hijo ha sufrido más estrés y vulnerabilidad de lo que te imaginas durante el coronavirus: Te lo contamos

Tu hijo ha sufrido más estrés y vulnerabilidad de lo que te imaginas durante el coronavirus: Te lo contamos

Un informe de UNICEF Comité Andalucía detecta además un agravamiento de la brecha digital durante la pandemia

El documento que se puede descargar desde el portal de UNICEF Comité Andalucía realiza un análisis técnico y en primera persona de cómo les han afectado a las niñas y los niños la situación vivida durante la pandemia de coronavirus en Andalucía.

La población vulnerable la más afectada

Se pone de manifiesto, a la luz del informe, un agravamiento de la situación de los perfiles más vulnerables de la población asociados a la limitación de recursos económicos: familias con empleos estacionales y temporales y/o de economía sumergida. También las familias monomarentales y un aumento de los casos de violencia en el hogar, de violencia de género y hacia la infancia. 

Los niños y las niñas LGTBI han sufrido especialmente esta situación y los casos de acoso escolar se han amplificado a través de las redes sociales. Estas situaciones de vulnerabilidad guardan especial relación con la aparición de problemas de salud mental como la ansiedad y el estrés en los menores. 

Han detectado ansiedad relacionada con el miedo al contagio y niños y niñas con preocupaciones impropias en su edad.

El uso intensivo de las tecnologías, la falta de actividad física, la privación de los espacios de juego y la limitación de interacción social y de espacios para estar entre iguales, también se identifican como cuestiones de las que aún no se conoce la repercusión que tendrán a medio y largo plazo en su salud mental.

Las medidas aplicadas durante la pandemia por las administraciones han sido muy generales y ha predominado el enfoque paliativo y han debido ajustarse posteriormente al contexto local, que ha tratado de responder a las necesidades básicas de orden económico (alimentación, pago de alquileres o hipotecas, pago de suministros, entre otros).

Igualmente, han detectado una falta de recursos y medios y, en general, medidas diseñadas para responder a las necesidades de la población adulta. Aunque la población menor de edad se beneficia de la cobertura de las necesidades básicas en su hogar, sus necesidades específicas no encuentran correspondencia con estas actuaciones.

Desde el punto de vista de los chicos y las chicas que han participado en el informe, nos señalan que no han recibido una información clara o adaptada sobre qué estaba pasando y que no se ha comunicado en un lenguaje conforme a su contexto, ni se ha tenido en cuenta los efectos que tendrían en su cotidianidad.

“A mí las medidas me parecen un poco absurdas (…) yo estoy en una escuela de triatlón y con las nuevas restricciones ahora tenemos que entrenar antes de las seis (…) tenemos que tener dieciséis años y estar federados en algún lugar (…) se cierran los comercios y los bares a las seis y puedes estar en la calle hasta las diez, entonces, de seis a diez ¿no se transmite el virus?” (Niño 14 años, Úbeda, Jaén)

Ensanchamiento de la brecha digital y absentismo online en educación

Las familias más vulnerables han sentido especialmente la falta de recursos tecnológicos y la brecha digital que se agrava cuando incorporamos la variable del nivel socioeconómico y de territorialidad. 

El personal técnico consultado comparte la sensación de un profesorado desbordado al tener que modificar, sobre la marcha, todo un sistema educativo sustentado en la presencialidad. Han detectado, en muchos casos, la falta de recursos tecnológicos, el agravamiento de la brecha digital y la brecha digital de género (mujeres con acceso solo a un móvil) y un nuevo absentismo online para el que no existen protocolos. 

“Se está haciendo un esfuerzo titánico para que esta pandemia afecte lo menos posible a nuestros niños y niñas, nosotros tenemos varios programas y estamos intentando que sigan el curso que normalmente han seguido estos años atrás….(…) se está intentando dar tranquilidad y seguridad a la familia” (Técnico de Fuentes de Andalucía, Sevilla).

Por su parte los chicos y las chicas nos cuentan sentirse saturados por la cantidad de deberes online, y se muestran descontentos con la decisión de suspender las actividades extraescolares, sobre todo porque perciben poco esfuerzo, por parte de los centros educativos, para adaptar las actividades al nuevo contexto. 

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